Supongamos que contamos con un sistema de cobertura universal y recursos suficientes para financiar los servicios que necesita la población. Todavía queda una decisión crucial: cómo pagar a las organizaciones que los prestan. Soy Magín Eduardo Blasi Blanchard, y considero que esta decisión define buena parte de la calidad real del sistema.
La actividad no equivale a mejores resultados
En el pago por servicio, cada consulta, prueba, procedimiento u hospitalización puede generar una remuneración. Este modelo permite reconocer actividades concretas, pero también puede incentivar mayor volumen sin asegurar que cada intervención sea necesaria o mejore la salud del paciente.
Una persona con diabetes no necesita simplemente más consultas: necesita atención apropiada para prevenir complicaciones. Un paciente quirúrgico no necesita solo una operación: necesita una intervención segura, recuperación adecuada y seguimiento.
Comprar servicios de manera estratégica
La OMS describe la compra estratégica como la asignación de recursos considerando las necesidades de la población y el desempeño de los prestadores. Implica definir qué servicios comprar, a quién contratarlos, cómo pagar y cómo supervisar el cumplimiento.
Propongo que los contratos incorporen indicadores de seguridad, calidad clínica, experiencia del paciente, continuidad de la atención y uso eficiente de recursos. Los mecanismos de pago pueden combinar distintas modalidades según el servicio; ningún esquema único sirve para todos los casos.
Medir bien para no generar incentivos equivocados
La evaluación debe considerar la complejidad de los pacientes y las diferencias entre instituciones. Comparar sin ajuste por riesgo puede castigar injustamente a centros que reciben los casos más difíciles. También es indispensable evitar incentivos que lleven a rechazar pacientes complejos o reducir servicios necesarios.
Los registros clínicos electrónicos, los sistemas interoperables y el análisis de datos pueden facilitar la medición, pero requieren información confiable, gobernanza y controles de privacidad.
Un objetivo compartido
El propósito no es que los hospitales facturen más ni que los financiadores paguen menos a cualquier costo. Es conseguir que cada persona reciba servicios clínicamente necesarios, seguros y efectivos, con recursos utilizados responsablemente.
El objetivo no es aumentar procedimientos, sino lograr atención apropiada, segura y efectiva.
Referencias
La OMS aborda la compra estratégica y los instrumentos de calidad.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es la compra estratégica de servicios de salud?
- Es asignar recursos según las necesidades de la población y el desempeño de los prestadores, definiendo qué comprar, a quién y cómo pagar.
- ¿Por qué deben ajustarse los indicadores por riesgo?
- Para no penalizar a instituciones que atienden pacientes más complejos ni crear incentivos para rechazarlos.
Magín Eduardo Blasi Blanchard
Empresario venezolano-español. Fundador de SGH (gestión hospitalaria en Venezuela, Colombia y Ecuador), de la farmacéutica Beckon Scientific y de BANCA Financial Group. Más de 25 años entre salud y servicios financieros.
